CeLpReiNa's profile*CeLpReiNa and the city*PhotosBlogLists Tools Help

Blog


    September 24

    Marked (House of Night)

    Desde que leí en un libro de Nuria Roca pelín hortera que me dejó Carolina que según no se qué estadística cada día nos cruzamos con 10 personas con las que potencialmente podríamos acabar en la cama, me dedico diariamente a ir recolectando potenciales por donde paso. Normalmente como mucho me cruzo con tres o cuatro. Veo a alguno por el metro, por la facultad, por la calle y mentalmente me los voy apuntando. 'Tú', 'contigo igual', 'ese creo que podría valerme'. Nunca he llegado a diez, así que la estadística no me sirve. El otro día tuve un día especialmente fructífero y me crucé como con cinco o a lo sumo seis. Igualmente es divertido ir apuntando en la cabeza a los desconocidos que una se cruza por ahí. Eso sí, no me he quedado con la cara de ninguno, así que no han debido ser gran cosa tampoco. Qué novedad.


    Creo que últimamente estoy desarrollando cierta adicción a las sagas. Después de lidiar con el todopoderoso Twilight y siguientes, me eché al Millenium y, ante la espera de poder tener la segunda entrega de la no-tan-interesante-como-pensaba Lisbeth Salander, decidí casi sin pensarlo que me iba a volver a leer Harry Potter entero, pero esta vez por orden y como dios manda. Luego me di cuenta de que para eso primero tengo que comprarme los que me faltan, así que dejé el Philisopher' Stone por la mitad después de un par de días. Tampoco me ayuda que mi queridísima Ariadna decida traerme de Londres el primer libro de otra saga adolescente sobre vampiros (muy) raritos, bastante insulsa a la par que entretenida. Total, que ya me lo estoy terminando y, como ya se sabe que soy de enganche sumamente fácil, ahora me dedico a ver por cuánta pasta me va a salir encargarme los siguientes cinco (!) que hay. Esto no puede ser. Ya ni veo la tele ni hago ni puto caso al ordenador, y me cuesta no pasarme de parada de metro. Prefiero quedarme un viernes tirada en el sofá leyendo que salir a que me dé un poco el aire. Ni medio normal.


    A todo esto, ayer me aceptaron oficialmente en la Universidad de Lost. No sé en qué momento de mi vida comencé a ser así de freak.


    Tengo que reflexionar seriamente sobre ello.

    September 21

    Real men don't sparkle

    Esta noche he soñado con Taylor Lautner. O con algo parecido a Taylor Lautner. Pero no pasaba nada muy digno de mención. A lo sumo, un comienzo de algo digno de mención. A lo mejor tengo suerte y retomo en alguna ocasión. Yo firmo donde sea.


    Y también con una especie de campamento y no se qué historias. Todo muy teen. Debe ser que mi cabeza se resiste. Ya se me pasará, digo yo.


    Poco más puedo contar hoy. Bueno sí, que somos campeones de Europa de baloncesto, por fin. Al menos esta vez estoy segura de que no salgo en el periódico.





    Mi perro está (literalmente) histérico, y creemos que porque alguna perra en el edificio debe apestar a feromonas perrunas. La llamada de la naturaleza es muy difícil de obviar. Sí, creo que definitivamente voy a soñar más veces con Taylor Lautner.



    September 15

    Ya 26

     
     
    Es mi cumpleaños.
     
     
    Estoy intentando superar la negación que me provoca.
     
     
    Así que me he puesto un bonito vestido, unas más bonitas aún botas y me he largado a trabajar con la mejor cara posible y el flequillo nuevo bien planchado.


    Y me he dejado besar y felicitar porque 1) no le tengo miedo a la gripe A y 2) y más importante, al fin y al cabo, hoy es mi día, qué coño.



    Ya me deprimiré mañana si eso.
     
     

    September 14

    Casi 26



    Durante mi último día con 25 años (qué horror, pero qué gran horror), que aún no he asumido, no es que esté haciendo gran cosa.


    He dormido unas tres horillas y pico, porque no sé qué coño estuve tonteando anoche con el ordenador.

    He venido pronto a trabajar, para resarcirme del viernes de absentismo que me comí  - no sin gran culpabilidad por mi parte -  ante la enorme resaca que se cernía sobre mi capacidades básicas de pensamiento y acción.

    He seguido leyendo en el metro 'Los hombres que no amaban a las mujeres', al que aún no me he enganchado pero todo el mundo promete que en breve haré, como todo hijo de vecino que se ha leído el libro.

    Me he visto por la mañana la season finale de la 2º temporada de True Blood, que echaron anoche en EEUU y cuyos minutos finales me han gustado especialmente.

    Y desde entonces estoy leyendo el borrador que la mormona plasta de la Meyer tiene en su página de su no-publicado libro Midnight Sun, que es el mismo que el Twilight  pero contado desde la perspectiva del atormentado y predecible god-Cullen.




    Ayer leía un blog de una chica que decía 'Soy fan de Twilight, estoy obsesionada, y no me avergüenzo'. Yo sí que me avergüenzo, aunque ya no estoy enferma como durante las dos semanas cuyas crónicas pueden leerse en entradas anteriores, pero si lo pienso un poco...al fin y al cabo es una forma de seguir conectada con mi yo adolescente, esa que tendrá eternamente 17 años, un sergio en la cabeza, unas tetas perfectas y una infinidad de pájaros volando alrededor.



    La de 26 menos un día ya se cargó a prácticamente todos los pájaros a tiros, porque no quedaba otra. Las tetas, al menos, no lo están llevando tan mal.


    September 07

    'Friends don't let friends drink friends'

    Sí, superé la semana pasada, con toda su intensidad. Aunque acabé con un tironcillo de espalda y un renovado terror a los orales de inglés. Pero pudo ser peor.


    Ahora que puedo permitirme volver a leer un poco en español, me he lanzado a por Milennium. No llevo mucho. De momento solo sé que Lisbeth Salander es como la que sale en los carteles del metro. Y que es muy espabilada la muchacha.


    Este fin de semana, ante el vacío interior sin adicción con el que llenarlo, me he visto obligada a buscar otra cosa a la que engancharme. Y encontré True Blood. Es un paso. De historias de vampiros para adolescentes a historias de vampiros para mayores. Así un poco para recordar que ya no tengo 17, no, sino 26 menos una semana. Sólo me quedan un par de capítulos, pero lo mejor de lo mejor es que hay un montón de libros sobre los que se basa la serie con los que seguro podré entretenerme en el futuro cercano. Todo sea por buscar motivación.


    Podría hablar de True Blood...pero tengo al jefe detrás y no puedo ponerme a disertar. Otro día.




    August 31

    I will survive... o no :S

    Una vez superada toda la Twilightez, vuelvo en mí (o lo intento).
     
     
    Madrid vuelve a ser Madrid. O casi casi. Se acaba agosto y el metro vuelve a rebosar, todos volvemos a tener prisa, el SushiOle vuelve a poner menú del día. Hoy es un día de transición. Lunes pero a la vez aún un mínimo resquicio de agosto. Por eso el casi.
     
     
    Esta semana promete ser intensa. Vuelve el jefe, con lo que tendré que dejar de hacer 'como que trabajo' para hacer 'como que trabajo mucho y trabajar no tanto'. Me toca volver a la facultad-autista en el culo norte de Madrid, con lo bien que estoy yo en el hospital a 20 minutitos de casa y en medio del meollo. Tengo dos días de examen asquerosillo de la escuela oficial, dos clases de baile que empezar y que comenzar a asumir que se me acaba el carné joven < 26, con todo lo que eso significa.
     
     
     
     
    Uf, casi prefería estar Twilight-gilipollas, eh?
    August 29

    'Life sucks and then you die'


    Llevo un rato masticando este post en mi cabeza.


    Me he acabado el Breaking Dawn. Fin oficial de la saga Twilight. Un ultraje de último libro, como ya dije en el momento de empezarlo. Una decepción enorme, una patada en la boca. Como se quiera llamar.

    Y no es que la saga en sí sea especialmente buena. No está ni bien escrita, ni tiene una historia original. Chica conoce chico, chico y chica se adoran para siempre jamás. Ni siquiera es una historia de vampiros. Él podría haber sido basurero que en el fondo hubiera sido lo mismo -aunque claro, dónde quedaría el glamour-. Los vampiros del Twilight son inventados y se saltan a la torera todo lo que los define. Pero era una historia bonita, dulzona hasta pringar, entretenía y te sacaba de todo para meterte en un mundo donde hay cosas que son como alguna vez te habías atrevido a soñar.


    Hasta este cuarto y último libro, que es UNA BROMA. Big huge enormous amount of CRAP.



    Tras leer la última frase de todo esto que lleva siendo mi vida de las dos últimas semanas, he tenido que darle al google para encontrar decepciones tan grandes como la mía en un intento de sentirme un poco menos mal. Algunos que dicen que lamentan no poder des-leer este libro, que les ha roto todo el amor por la historia, que en su cabeza siempre será una trilogía, como si esta bazofia no hubiera existido nunca. Luego están los que ponen verde y azul a la autora y la comparan con una niña de 10 años. Esos son graciosos.


    En fin, que un horror. Y encima me dejé 18 pavos en el tocho.
    August 27

    What if we skipped september?

     
     
    Tengo sueño, 20 euros en la cuenta del banco y un pánico creciente a que empiece la semana que viene.
     
     
     
    Creo que este año no tengo ganas de celebrar mi cumpleaños. De ninguna manera. Ni felicitaciones, ni regalos ni tartas ni historias. Y eso me preocupa. Casi más que lo de los 20 euros.
     
     
    Qué horror, esto va cuesta abajo y yo sigo sin estar preparada.
     
     
     
     
     
    Por cierto, el Breaking Dawn está resultando ser como ver una telenovela adolescente cutre, pero cutre cutre. Para descojonarse, la verdad. Ayer ya me leí como la mitad del tochaco, así que en breve acabarán mis 'crónicas del Twilight', para descanso y alegría de todos. Y a lo mejor yo vuelvo a dormir más de 5 horas por día.
     
     
    Y a aburrirme sobremanera, eso también.
    August 26

    'I'm only human'

     
     
    El Eclipse me ha durado dos días. Literalmente. Para qué darle más vueltas.
     
    Es raro porque en estos libros ya sabes lo que va a pasar desde la página 1. Y aún así sigues hasta la 500. O yo sigo. Para algunas (pocas) cosas soy una chica fácil.
     
     
    Acabé con un nudo estomacal, una llorera del quince y cagándome en todo lo que se menea. En el Cullen, tan perfecto, comprensivo y pasteloso que al final da hasta asco, en la Bella, tan pánfila y encima con tanta suerte que a la vez que la envidias te dan ganas de darle una ostia de vez en cuando. No puedo contar más, porque detesto los spoilers cualesquiera que sean, y a lo mejor alguien tiene unas imponentes ganas de leer toda la saga del Twilight y no voy a jodérsela. Tan llena de topicazos, tan facilona, pero a la vez con todas esas chorradas que una chica necesita leer de vez en cuando. Quien me mandaría a mí.
     
     
    Así que me he venido ya hoy con el tocho del Breaking Dawn, a pesar de mi cabreo existencial con los personajes -ese que, de ser algo más racional, cosa que no soy, en realidad tendría que poner sobre la autora-, con ganas de empezarlo para acabarlo y olvidarme de todo este rollo, terminar con la lectura compulsiva, los lagrimones y la tontería. Eso sí, hoy me echo siesta, hombre ya.
     
     
     
    'Jacob, my Jacob.' *sigh*sigh*sigh*más sigh*
     
     
     No digo más.
     
     
    August 25

    Freaking out (loud)

     
     
    Una presión en el pecho. Me cuesta respirar. Así de repente. Me quedo loca. A veces todavía me sorprendo.
     
     
    No es que haya una parte de todo esto que no comprenda. Al fin y al cabo soy yo. Pero esto está alcanzando unos límites un poco exagerados incluso tratándose de mí.
     
     
    No voy a decir qué estaba haciendo antes de que me diera este acceso de ataque de angustia repentino. Es jodidamente ridículo. Y mi capacidad de auto-sátira no es infinita, tampoco.
     
     
     
    Y no, no estaba leyendo. Eso todavía sería medio normal.
     
     
     
     
    No he cumplido del todo mi promesa. Ya llevo medio Eclipse y anoche no logré cerrar el libro hasta las cuatro. Pero al menos no estoy zombie. Aún. Si sigo así el viernes acabaré arrastrándome por los suelos y mareándome con la pantalla del ordenador del despacho. Sobre todo teniendo en cuenta que el Breaking Dawn es más grande y más gordo que todos los anteriores y, viendo el panorama, no creo que me vaya a tomar muchos miramientos.
     
     
     
    Así que aquí estoy, poniéndome cancioncitas y tratando de trabajar algo, a ver si se me pasa la tontería. Ya sabía que estoy como una cabra, pero voy a tener que reanalizar mis recovecos un poco más. O directamente, descojonarme de mí misma con más fuerza si cabe. Eso es lo mejor que puedo hacer.
     
     
    En cuanto respire en condiciones otra vez.
    August 24

    Eclipse

     
    Bueno, pues ya que aguanté ayer sin salir corriendo a por la tercera entrega crepuscularia, esta mañana antes de venir al hospital he hecho una visita (fallida) a la Casa del Libro y después me he ido hasta Sol para darme una carrera relámpago hasta la Fnac. Vamos, lo típico que se hace antes de ir a currar.
     
     
    En el metro he leído las primeras páginas de Eclipse. Y me he comprado de paso ya el Breaking Dawn, para que la próxima vez ya no tenga que aguantar las ganas de salir corriendo hacia ninguna parte.
     
     
    Prometo tomármelo con más calma. Y dejar de leer a una hora prudencial que me permita no estar en modo zombie-andante por el mundo.
     
     
     
     
     
    La semana que viene empiezo a bailar. A ver si me sirve para desintoxicarme de tanto pasteleo (pseudo)vampírico adolescente y *sigh* empachadoramente perfecto.
    August 23

    Tras New Moon


    En el momento que se me salió la primera lágrima supe que la había cagado. Irremediablemente, además.

    Pero no paré. Muy mal tita, que diría Victoria. Y ya no había marcha atrás.


    Como la última vez, empecé a leer por motivos extrínsecos a la propia lectura. Ni siquiera pensaba que me fuera a gustar demasiado. Una historia fácil, unos vampiritos moñas para hacer la gracia, poco más.

    Y heme aquí, depués del Twilight y de haber acabado el New Moon a costa de no haber dormido esta noche más de media hora, pensando si lanzarme a la calle ipso facto y prácticamente en pijama a una Casa del Libro o una Fnac cualquiera a por el tercer chute-volumen de ñoñería bestsellera. Addict and insane.


    A mí no me vienen bien estas cosas, joder. Media vida huyendo de esto para acabar así. Muy mal tita, muy mal.







    - Lo peor es ese momento cuando se acaba, o cuando paras a respirar, parpadeas y miras alrededor, y tienes que esforzarte por recordar que en tu mundo no existen Edward Cullens ni Jacob Blacks, ni vas a tener nunca la suerte de sentirte una Isabella Swan ni por una décima de segundo. Por lo pánfila, a lo sumo.
    August 21

    Qué le vamos a hacer


    - Twilight is over.


    After reading with no pause. No sleep. No reason.


    Twisted inside. Foolish.


    After running to have next one in my hands to keep on feeling...


    - Hello New Moon.




    * Yeah, I'm so sort of an insane addict sometimes. Everyone with their own nature.
    August 19

    Twilight, at last

    Por fin he metido la cabeza en el Twilight. Ya era hora. Llevaba rondando por mi tremebundamente no-ordenado cuarto desde el día del libro, que me dio por autoregalármelo, y desde que lo cogí hace unos días, sólo había llegado a leer quince páginas a lo sumo. Veinte minutos de metro mañanero y ese inglés rebuscado y un poco coñazo no daban para más. Así que tras la gran siesta post The Constant he optado por no mover mi hermoso culamen del sofá y coger el Twilight por los cuernos, que podría decirse.

    ¿Qué podía pasar? Pues obviamente lo que tenía que pasar. Que no he parado de leer hasta que el hiper conocido pastel ha salido a la luz y yo ya estaba profundamente enamorada de Edward Cullen, sus ojos que cambian de color y su capacidad de dejar tonto a cualquiera con su maravillosa voz de diecisiete años largos. El libro es lenturrio, le sobran palabros y descripciones rolleras y no promete una historia demasiado elaborada, pero con el vampiro guapo, encantador y atormentado, me basta y me sobra. Acabáramos.



    En mi cabeza a veces el mundo es perfecto. Y tengo un vampiro adolescente, precioso y eterno para mí solita.


    Así, entre otras cosas.



    * The Constant es el 4x05 de Lost y uno de mis más preferidos del mundo mundial, pero merecería un post entero que no creo que escriba nunca.
    August 12

    Back to life?

    No es que no escriba porque no quiera, no. Debo tener unos ocho borradores de intentos abortados de nuevo post de esos que una lleva pensando todo el día y cuando se sienta a escribirlos se queda atascada a la mitad. Y eso va comiendo la moral bloggera de cualquiera, vamos.


    Y en resumen...mañana vuelvo al curro de una puñetera vez, ayer volví de dos tranquilas y felices semanas en Terrassa junto a mi inestimable Ari Mari, llevo todo el verano liada con el belly dance y estoy sin prácticamente un duro tras mis dos meses parada e hiper aburrida.



    A ver si ahora que vuelvo a tener sueldo, me vuelve la inspiración.
    June 26

    I wanna rock with you all night

    OMG, se ha muerto Michael Jackson.

    En realidad llevaba ya años muerto en vida, pero eso no quita que la noticia me haya hecho despertar a mi madre de su agradable sueño en el sofá para comunicárselo. Entre su trastorno extraño a lo dismórfico corporal y sus males mentales variados que serían un fantástico caso clínico para cualquier estudioso de la salud mental, no era ya persona sino caricatura de sí mismo.

    Pero ahí estaba. Mi Jacko. Nunca ha sido mi ídolo como son los ídolos, pero sí mi icono musical de toda la vida. Me gusta su música desde que empecé a escuchar música, desde que era pequeña y tenía cintas grabadas con el Thriller, y escuchaba Billy Jean y Rock with you. Recuerdo además que siendo muy chiquitita, el vídeo de Bad me dejó huella, y siempre recordaba la imagen de Michael arrancando una rejilla de la pared sin saber ni dónde ni cuándo lo había visto. Luego vino Black or White, Rememeber the Time, y Scream, con su hermana pezón-Janet. Me regalaron el History, y ya con la edad, los CD's de los Jackson Five que tantas veces me he puesto en la ducha por el buen rollo que me da escuchar al mini-Jacko cantando ABC o I want you back. Hace poco un día en el curro descubrí la precisosísima Ain't no sunshine (when she's gone) interpretada por ese mini-Jacko y me enamoró. En resumen, que Jacko fue lo primero que me gustó escuchar y que nunca en mis casi 26 añacos he dejado de escuchar.


    Lo bueno es que ahora pondrán unos cuantos especiales en la tele con vídeos y musiquita buena suya, y seguro que Sergio Alcover, que es fan como todo buen black-music-lover que se precie, montará alguna coreo guapa que disfrutaré viendo.




    Gracias Jacko por tanta buena música que me ha acompañado y me acompañará siempre.




    June 23

    Mi coño es un espía, un espía de la CIA

    ...de la CIA, de la CIA, de la CIA.


    Volver a ver Anatomía de Grey, después de abandonarla voluntariamente, es obviamente un error. Algo así como volver con un ex que la cagó. Algo como retomar porque tampoco tienes nada mejor que hacer. Grey's Anatomy era mi serie fetiche y adoradísima, que me hacía pensar, llorar, coleccionar frases y diálogos en cada capítulo y que era capaz de tirarme noches enteras viendo con una copa y un cigarro como plan total. Cuando a partir de la mitad de la tercera temporada, cuando empezó a importar más alargarla como un chicle porque daba mucho dinero y empezó a dar igual que se convirtiera en una versión hospitalaria de Beverly Hills 90210, o Sensación de Vivir para los mortales españoles de los noventa, tuve que tomar la dolorosa decisión de admitir que mi serie fetiche había muerto. Pero el otro día me aburría, y me tragué un capítulo rollero de los actuales, y ya me tragué el siguiente y después me vi otro más online, aun sabiendo que era un tremendísimo error. De perdidos al río. O de Lost a cualquier cosa, que podríamos decir. Una pierde el norte cuando deja de tener islas y Sawyers a los que atender, está claro.


    Y es que esto de estar sin trabajar me está afectando seriamente. Las mañanas en casa metida son el horror mayor. Más aún si tenemos en cuenta que están de obras en la fachada y me toca despertarme a las 9 de la mañana con las voces de un obrero sudamericano en mi ventana y tener bajadas todas las persianas de la casa para guardar cierto grado de intimidad. Total, que me siento en una especie de encierro, sitiada por obreros al otro lado de la pared, medio a oscuras, asada de calor y tan aburrida que me acaba comiendo la desidia completa. Se me quitan hasta las ganas de bailar street, que es clara señal de preocupación.


    Y no es que no tenga nada que hacer...es sólo que no me apetece hacerlo, por variar. De verdad que yo no elegí nacer tan jodidamente vaga.




    * El título viene de una tremenda performance de la que fui testigo directo el sábado noche en compañía de mis queridas A. y S., que nos marcó profundamente. Véase:     http://www.myspace.com/voyeurdestroyeur
    June 09

    'La brujita Tapita vivía en un tapón

    ...que no tenía puerta, ni ventana ni balcón.'


    (Ni qué decir tiene que, obviamente, la brujita vivía en un zulo estilo loft por el que seguro que pagaba un alquiler burrísimo)


    Este es sólo un ejemplo de los hits preferidos por mi sobrina, que los fines de semana en casa nos hace ponerle los DVDs de los Cantajuegos (mi tío el crítico de música que trabaja en PÍAS desveló que están entre los diez discos más vendidos xD) una vez tras otra, tras otra, tras otra, tras otra, tras otra y tras otra más, con la inevitable consecuencia de pasar el resto de la semana con diferentes cancioncitas machacándote la cabeza. La brujita Tapita es un clásico en mis tarareos, supongo que porque la pobre es víctima de los abusos inmobiliarios y ni siquiera lo sabe. Esta semana además, me ha tocado que se me enquiste el ratón Pérez, que compra los dientes a los niños buenos, buenos y obedientes.


    Mi princesita cumplía hoy dos añitos, ni más ni menos, que le celebramos el sábado convenientemente entre globos, regalos a mansalva y, por supuesto, los 'ticos', que es como ella llama a los (pintas) que hacen las inigualables performances de las cancioncitas en cuestión. Porque no lo he dicho, no, pero cada canción lleva consigo unas logradas coreografías representadas por un grupito de chavales y chavalas sin miedo aparente al ganseo infantil. Dado lo cual, mi salón y mi cocina se convierten en numerosas ocasiones en una pista de baile en la que madre, padre y una misma, o abuelo, abuela y tita en su otra versión, lo damos todo en el supremo arte de la danza cantajueguil. Un show en toda regla, como cualquiera se puede imaginar.


    Hace dos años estaba yo en el Gregorio Marañón cuando mi niña, recién nacida y desnudita, lloraba desconsolada y su pobre madre primeriza y, como es normal, agobiada, me pidió que la cogiera un momento mientras hacía no se qué. Y recuerdo la sensación alucinante de tener una personita tan pequeña y tan rosa en las manos, con ese miedo abrumador a hacerle daño, a que se me cayera, y esa emoción al sentir que esa cosita tan chiquita y preciosa es lo que más quieres en el mundo a partir de ese mismo instante.


    Desde entonces y hasta ahora, todo ha ido muy deprisa. Desde que le cambié el primer pañal que yo cambiaba en mi vida a escucharla por teléfono ese 'tita, hola, tita hola, tita hola' que repite veinte veces para que me entere bien.



    Ser la tita de mi sobri es lo mejor que me ha pasado en estos dos años. Felicidades mi niña, gracias por alegrarnos la vida a todos.





    PD: Creo que voy a proponer un Sing Star, o un Guitar Hero si me apuras, de los Cantajuegos. Exitazo total, fijo xD.

    PDII: Por favor, no os perdáis al gañán del Ratón Pérez en los primeros momentos de su performance


          

    June 08

    Día de elecciones y yo con estos pelos


    El título se me ha ocurrido en algún momento indefinido del día, cuando me he dado cuenta que no me acordaba que hoy había que votar. Yo, que la primera vez que voté me hice fotos echando las papeletas tan feliz de poder hacer por fin vida de individua electoral. Hasta por la política he perdido la ilusión, quién me lo iba a decir.



    Y encima ahora llego, y veo, y me cabreo. Odio a la derecha, a la iglesia, a los antiabortistas, a los intolerantes, a los retrógrados y a la petarda de los pepos del País Vasco del opus (lo pogo aposta sin mayúscula ninguna) que dice que nunca jamás usaría un condón. Pues mira que eres pánfila, querida.